En las películas, las personas despiertan con el pelo impecable, la piel deslumbrante y le dan un romántico beso a su pareja en la cama. La realidad no suele ser tan halagueña, la mayoría se levanta de la cama despeinados, con la piel pidiendo un baño y aliento que podría disuadir hasta al más enamorado.

La halitosis matutina puede ser más grave en ciertas personas que en otras, pero está presente en prácticamente todas las personas, solo que muchas veces nos percatamos más del olor del aliento ajeno que del propio.

Durante la noche, mientras dormirmos, se produce mucha menos saliva y algunas bacterias, como la Streptococcus mutans, se valen de esta circunstancia para hacer más gruesa la placa dental, que se convierte poco a poco en sarro, al solidificarse. Por otra parte, otros microorganismos anaeróbicos, es decir, que no necesitan del aire, descomponen las partículas de alimentos que han quedado entre los dientes.

También se ha encontrado, que el mal aliento matutino puede agravarse por los gases que se reabsorben en el colon y que se liberan con la respiración.

Sabiendo esto, podemos reducir significativamente la halitosis si tenemos ciertos cuidados; en primer lugar, nunca obviar el cepillado nocturno, que debe ser especialmente esmerado, para eliminar todos los restos de la comida que hemos ingerido durante el día, recuerda también cepillar la parte interior de los dientes, una zona favorita para las bacterias que generan y forman parte de la placa dental; por supuesto, no hay que olvidar el uso del hilo dental.

La otra parte del problema del mal aliento, generado a nivel digestivo, se resuelve reduciendo el consumo de alimentos que tardan mucho en digerirse, como la carne, los lácteos o el huevo; o, por lo menos, no consumirlos durante la noche. Tú mismo puedes hacer la prueba de cómo amanece tu aliento cuando una noche antes cenaste fruta o ensalada y cuando cenaste comida de origen animal.

Cepilla también tus dientes por la mañana; la mayoría de los odontólogos recomendamos a los pacientes que, por lo menos, no descuiden estos dos momentos del día para el aseo bucal.

Recuerda beber suficiente agua, el promedio por persona, es de 2 litros al día, aunque puede variar según tus actividades; el agua hace que el cuerpo elimine más fácilmente las toxinas, lo que tiene como consecuencia no solo un mejor aliento todo el día, también un mejor olor corporal.

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